viernes, 24 de mayo de 2013

Jugar a los pasitos.

               No he podido resistirme a compartir con ustedes este genial artículo de mi amigo y seguidor Manuel Gómez Beltrán. Artículo que pone el dedo sobre la llaga de una chocante realidad existente en el mundo cofrade de la capital onubense y que muy pocos se han atrevido a analizar. No hace falta más presentación sobre el autor para quienes conocen mínimamente la Semana Santa de Huelva. Desde aquí felicitarle por su magnífico blog y animarle a que nos siga deleitando con su verbo (a ver si, de camino, me contagia y me animo yo también).

http://murolamentacion.blogspot.com.es/




domingo, 12 de mayo de 2013

Contigo hemos topado...

               Aquí me hallo, domingo del Romero por la mañana a medio vestir de flamenco...

               No puede ser, Santa Cruz, es imposible. Sabes que contigo me tomo la suficiente confianza  pero esta vez ya te vale. Dime, Cruz mía, ¿de dónde sacas ese frasco de las esencias que, una vez más, haces que me sorprendas y emociones con la misma frescura e impresión como si te viera por vez primera?. Iluso de mí, que ya creía que me había acostumbrado a ti. Nada, ni mi inmerecida cercanía a ti, ni la indignidad de mis manos que tienen el atrevimiento de participar en la preparación de tus cosas, nada... No sé cómo lo haces, y mira que intento hacerme el fuerte, pero no puede ser. Contigo hemos topado.

               Ayer me volviste a coger a traición, fue en tu salida de la Iglesia. Ni en el mejor de los sueños, ni en el mejor de los lienzos de los mejores pintores de la Historia del Arte, ni el mismo Juan Ramón hubiera podido encontrar la palabra adecuada (que ya es decir). Toda una sinfonía de luces y colores en torno a ti, Cruz Bendita de mis mayores. Una de las salidas de la Iglesia más bellas y hermosas que recuerdo (ya es difícil). La luz tenue del atardecer, la plata en contraste con los tonos dorados, rojizos y ocres del paso proporcionados por tu sangre y oro y esas flores que por más frenesí que levantaron, no dejan de ser un mero adorno... No sé, la verdad, cual de estos elementos pudo ser el culpable de que el tiempo y el espacio perdieran su ser por unos instantes.

               Hay que ver lo que eres capaz, tú sola, de provocar...

lunes, 29 de abril de 2013

Aquel San Isidro del 97.

               Esta tarde dominical que va de caída me encuentro un tanto juanramoniano y, a la sordina de fiesta, me asomo a la azotea, escucho el campanil de la capilla de la Santa Cruz del Campo y pocos minutos más tarde el de la ermita de Ntra. Sra. de los Remedios... barrunto que la Romería de San Isidro ya viene de recogida camino de su Casa-Hermandad en la calle Real. Caballería, jinetes ataviados, carreta con "Simpecado", flamencas a compás de palmas, charrets, carros engalanados... Ni a soñar que se pusieran (nos pusiéramos) los que llevaban las riendas de la Hermandad hace no tantos lustros. Me alegro infinitamente por ello. De eso se trataba.

               Y al son de los tamborileros iba recordando aquellas fiestas de San Isidro de 1997. ¿Que qué tuvieron de especiales?, sigan leyendo: Por aquel entonces era Presidente D. Antonio Cabrera y mi padre formaba parte de la Junta de Gobierno (qué poco me gusta llamarlo "directiva")... Ya se pueden ir imaginando a quién tenía más a la mano para cuando había que montar el Santo o mover "chismes"... Por entonces surgió la idea de que la Hermandad contara con un estandarte (mal llamado Simpecado) que precediera al Santo en su procesión y presidiera los actos de la Romería en el campo. La insignia se bordó en Manzanilla, de manos de Sara y Antonio Mariño; admito que se me escapa quién hizo la pintura (mea culpa). La construcción de la carreta corrió a cargo de Domingo "Pulido", inspirándose en la de la Hermandad del Rocío de Hinojos. Aún recuerdo los quebraderos de cabeza de mi padre junto a otros miembros de Junta más para buscarle, a contra-reloj, un carro que le viniera bien.

               Pero no sólo fueron esas las novedades, aquel año se decidió que el paso habría de ir, sí o sí, a hombros de los hermanos y desechar de una vez por todas aquellas horrendas ruedas. Para ello se reclutó (por entonces no se podía hablar en otros términos) a un grupo de jóvenes hermanos. Y así fue, sin poner un neumático en el suelo, porque esa fue otra, el mecanismo de las ruedas no se desmontó y el paso pesaba casi el doble. Pero no quedó ahí la cosa, más de la mitad del recorrido hubo que hacerlo literalmente corriendo, dado el aguacero que cayó cuando el Santo estaba en la calle. Y como el mal tiempo persistió todo el fin de semana, se decidió posponer la romería al campo cuando ya pasaran todas las fiestas del pueblo, esto es, a mediados del mes de junio (más concretamente el 14 y 15 de dicho mes).

               Y nacido de la más candorosa de las improvisaciones (al más puro estilo San Isidro de siempre), en la noche del viernes 13 de junio decidieron recorrer todas las calles del pueblo con la flamante carreta recién estrenada. Le engancharon las bestias de Picanía, le pusieron cuatro macetas de "pilistra" con sus respectivos tibores, otros tantos haces de romero, algun que otro ramo contrahecho en las cornisas y... a presentar la carreta al pueblo que la recibía con sorpresa sentado al fresco en la cálida noche. Recuerdo con simpatía que cuando pasaron por la capilla de la Cruz del Campo nos cogió a los miembros del Coro de la Cruz en una sesión de fotos en la puerta de la capilla, lo que aprovechamos para cantarle unas cuantas de sevillanas y allí mismo acordamos, con un apretón de manos, cantar la primera misa de Romeros que tendría lugar al día siguiente en la Plaza de España. (Dicho sea de paso, el Coro de la santa Cruz del Campo le cantaba todos los años la Función principal).

               Cuando al día siguiente vi desde el "jato" la llegada de la romería al Huerto del Hambre (no más de una decena de caballos, la carreta y la fila de coches y tractores detrás), fue cuando de verdad fui consciente de que estaba viviendo un momento histórico. Cuántas veces me quedaba embobado escuchando de boca de mis abuelos las mil y una anécdotas e historias que, en su niñez, vivían junto a sus devociones: "cuando Fulanita fue Hermana Mayora, siendo yo muy chica, se estrenó tal cosa....", "el primer año que se hizo tal cosa fue cuando murió tu tatarabuela...", etc... Estaba siendo testigo del comienzo de una tradición, iba entretejiendo en los recovecos de mi imaginación lo que vivirían aquellos que presenciaron el primer Romerito crucero, o el primer año que saldría en procesión cualquier Imagen querida.

                Dentro de cincuenta años (si Dios me permite vivirlos con lucidez -ojalá-) podré decirle a las generaciones futuras que "a finales del siglo XX, más concretamente en 1997, se estrenó el Simpecado y carreta de San Isidro", aunque no descarto que pueda haber algún atrevido jovenzuelo que, en aras del rigor (mortis), se permita ponérmelo en duda...





lunes, 25 de marzo de 2013

Domingo de Ramos 2013. Villarrasa.

               Muchas cosas han pasado desde la última entrada. A nivel personal, estos tres meses me han dado para descender a los mismos infiernos para luego alzarme y tocar con los dedos la misma Gloria... Por su parte, el panorama que vivimos a nivel político, social, económico, etc... hace que no me salgan palabras, sino exabruptos. He decidido subir cosas agradables.

               Ahí llevan mi aportación fotográfica de este día. Villarrasa necesitaba ya un domingo de Ramos así después de demasiados años entre lluvias, suspensiones de salida por dispares motivos, etc. Lo reconozco, he disfrutado como hacia tiempo no recordaba con la Borriquita. No dejo de tener mis reservas con respecto a algunos detalles (tranquilos que no son más que eso, detalles... y no sólo achacables a la Hermandad) que bien pudieran irse limando pero, de momento, la amistad que me une con los miembros de esta Cofradía hace que sólo me salgan palabras de loa y admiración.

               ¡Ah!, por cierto, es de justicia (después de la caña que dí el año pasado), hacer mención de que, al fin, se está acometiendo la tan necesaria obra de restauración de nuestra ermita de San Roque -¿recuerdan?-. (Perdonen el inciso)




























lunes, 24 de diciembre de 2012

18 de diciembre en fotos.

Mi humilde aportación fotográfica de este precioso día. No esperen calidad técnica, sí mucho cariño puesto en ellas. Para y por todos los que leen mi blog: ¡FELIZ NAVIDAD!