viernes, 16 de marzo de 2012

Muchas cosas.

               Sí, ya sé que hace bastante tiempo que no escribo por aquí, y no porque no hayan ocurrido cosas en este tiempo dignas de ser reseñadas. Lo que ocurre es lo de siempre: unas veces que por falta de tiempo, otras por pereza o, simplemente, porque ya me asquea tratar siempre de lo mismo y de los mismos que se sientan en algún que otro escaño... y que son un escoño para el resto de los mortales.

               A nivel nacional para qué voy a hablar: entre una policía nacional valenciana que considera a alumnos menores de edad como "enemigos" y no dudan en repartir vergajazos y mamporros a mansalva mientras, por otro lado, le hacen reverencia a corruptos... y un gobierno al que sólo le preocupa la imagen exterior (si hay que dar leñazos, ¡por Dios!, que sea a puerta cerrada... no vayan a pensar...), si a ello se le suma alguna que otra ínfula de Rambo o algún que otro complejo de Loca Academia... pues se junta el hambre con las ganas de comer.

               ¿Dónde nos dejamos la reforma laboral? No digo más nada, seria redundar en lo mismo, y ya se sabe qué es lo que hiede cuando se remueve demasiado... (parece que a la Sra. Ministra de Trabajo le ha sentado mal el tufo a Celulosa). Lo que sí me preocupa, y mucho, es el silencio eclesial, digo, el de algunos de sus máximos dirigentes, ante lo que supone reducir al ser humano a mera herramienta para el engrose de las arcas de unos pocos. Qué me gustaría que alzaran la voz al igual que con otros temas morales... pero, al parecer, merece más consideración lo que cada cual haga con sus partes bajas, que el utilitarismo atroz que está entrando a bocanadas por las puertas abiertas que ha dejado esta reforma.

               Menos mal que, por contra, es mi pueblo el que se está encargando de darme alegrías. Y es que no se para: el Carnaval, que definitivamente se ha convertido en una fiesta mayor y de las más participativas, chapó por sus organizadores; un día de Andalucía espléndido, cultos cuaresmales tanto en las Angustias como en la Iglesia (a pesar de haber sido objeto de un aparatoso robo hace semanas), Conciertos de marchas procesionales, Galas flamencas, elecciones en Hermandades, llegada del paso de la Borriquita totalmente terminado, partida del paso de nuestra Patrona para ser restaurado (me alivia saber que será una restauración, no me gustaría para nada que le hicieran un mamotreto de nueva rica que tan de moda está últimamente), construcción de casas de Hermandad, Muestras de Arte Ecuestre (Villarrasa no es una ciudad, ¡por Dios!, no caigamos en la pedantería que criticamos en otros lares), etc, etc...

               Y de mi Cruz... ¿qué voy a decir de mi Cruz?... mejor verlo llegado el momento. Mira que nos hemos llevado todo el año moviendo sus cosas y nada... ni una gotera de agua. A lo mejor la está reservando para cuando sea Ella la que se mueva.... conociéndola...

PD: De cómo empezar un escrito con mala uva y terminarlo con una sonrisa... pues ole por mi.

1 comentario:

  1. Que esa Cruz que tanto amas. y que es tan tuya, tan de todos... esa Cruz que en Mayo sera flor, ahora el Señor llevará esa cruz, llevará nuestras cruces.
    Mis mejores deseos para esta Semana Santa. Será un placer poder conocerte algun día. Yo voy a Sevilla Jueves y Viernes Santo.

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